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Empoderamiento del ciudadano en Internet y la democracia representativa

El término “empowerment” en inglés es, como muchos otros, de difícil traducción en español. “Empoderamiento” es una posible traducción, al fin y al cabo “empowerment” es un neologismo en inglés, por lo tanto es lógico que creemos un neologismo en español, no? De todas formas, este no es el tema de este post.

Me gustaría comentar brevemente algo que me ronda la cabeza desde hace un tiempo y que tiene relación con las nuevas capacidades que las nuevas tecnologías asociadas a Internet (lo que yo llamo TICIs: tecnologías de información, comunicación e interacción, por que lo de TICs me suena un poco limitado) ofrecen al individuo, y que dado el contexto político adecuado pueden llegar a “empoderar” al ciudadano. La consabida web 2.0 ha abierto la posibilidad de recibir y compartir información política de una manera más cooperativa y dinámica. Uno de los usos más populares de estás tecnologías por los “hackers cívicos” e innovadores políticos ha sido el acercar las instituciones representativas del Estado moderno, y en particular el parlamento y el voto, al ciudadano. Webs como theyworkforyou.com, theyworkforyou.co.nz, opencongress.org, parlamento.openpolis.it, petitions.number10.gov.uk, votainteligente.cl dan información sobre el poder legislativo, su actividad, permiten introducir peticiones para consideración por el gobierno, o, en el caso de la última, ayudan al ciudadano a informarse mejor sobre los candidatos políticos. Este uso de Internet intenta renovar y acercar al ciudadano la democracia representativa, asumiendo que ésta tiene un problema de comunicación y lejanía de la ciudadanía. Intentan “cerrar la brecha” entre el ciudadano y el representante. Sin embargo, como bien dice James Crabtree en su artículo de junio de 2007 (!) en openDemocracy, estas tecnologías “pueden ser de ayuda a la democracia representativa un poco, pero es poco probable que puedan ayudar mucho. Todo se reduce a un problema básico: si alguien no está interesado en la política, y no ven (sic) la necesidad de tomar parte, hacerlo online no va a ayudar mucho.”

Esto no significa que Internet sirva sólo como “ayuda de cámara” en la política, sino que puede tener, y creo que está teniendo, un rol muy importante en la redefinición de la política. Una de las cosas que más recuerdo de mi primer curso de ciencias políticas en la Universitat Autònoma de Barcelona con  Josep María Vallés en el lejano 1994-95 es algo tan básico como el cuestionamiento del concepto de la política y como puede significar tantas cosas para tanta gente. El empoderamiento de los ciudadanos a través de Internet está dando poder a diferentes maneras de ver la política más allá de la representación política. No digo que Internet haya creado estas formas de hacer política, sino que las está empoderando (empowering) de tal manera que están tomando relevancia social y económica. Como dice Crabtree:

La buena noticia es que puede haber una mejor manera. Internet puede ayudar a mejorar la vida cívica de la gente común, pero sólo si se basa en un principio diferente. E-democracia no debe ser principalmente acerca de la representación, la participación, o acceso directo a los tomadores de decisiones. En primer lugar, debe ser sobre la auto-ayuda […] La inversión pública en la e-democracia debería permitir a las personas a ayudarse a sí mismos, a sus comunidades, y otros que están interesados en las mismas cosas que ellos.

Es aquí donde otro tipo de plataformas, como meetup.com, twitter.com, facebook.com, fixmystreet.com, groupsnearyou.com toman relevancia como instrumentos para solucionar problemas de la comunidad desde la diversidad de visiones y razones del los ciudadanos empoderados por Internet.